Actualmente se imparte en el área de Música del Centro de las Artes de San Luis Potosí Centenario, el Laboratorio de Percusiones de Verano, el cual se conforma de doce alumnos, y es impartido por Valentin Galkin, originario de Rusia, especialista en el área de las percusiones y con una trayectoria reconocida a nivel internacional.
El taller se dividió en dos diferentes grupos, el de los más jóvenes, quienes tienen aproximadamente 14 o 15 años, acompañados de un pequeño de ocho años, y el de los adultos, cuyas edades oscilan entre los 24 y 25 años. El curso contempla no sólo las percusiones, sino que se complementa con la gramática musical o solfeo, el principio de armonía, clases de piano y teoría sobre las percusiones.
Acerca de la interacción con los alumnos del curso, el maestro Valentin comenta: “Todos ellos respondieron muy bien, todos eran de algun modo nuevos en esto, a algunos se les dificultaron ciertas partes. La idea general que se tiene es que simplemente van a aprender a dominar instrumentos latinos, como los bongós y los timbales, pero también se contemplan algunos que son realmente importantes como la marimba, el xilófono y el vibráfono. Es difícil profundizar en todos ellos pero al menos tienen una idea de cómo se trabajan para posteriormente ser percusionistas multi-instrumento”.
Del mismo modo, los integrantes utilizaron software musical especializado, del cual Galkin comenta: “Integramos esto, ya que en ocasiones no saben los jóvenes como hacer hilación entre el sonido y la gráfica, lo cual es fundamental para los músicos”. De esa manera el curso se complementa no sólo en el aspecto de la ejecución de los instrumentos, sino también en la tecnología aplicada a la educación musical.
Por lo regular, cada clase representa una dificultad, ya que cada alumno tiene un perfil distinto y cada quien desea profundizar en áreas diferentes. Según Galkin: “Trabajamos instrumentos melódicos. El vibráfono es tal vez el más complicado en cuestión de su maquinaria, por eso practicamos con el piano para que aprendan a manejar el pedal y mejoren la coordinación, sin dejar de lado áreas más tradicionales como la batería”.
En palabras del maestro Galkin, el Centro de las Artes se centra en proporcionar apoyo para que todos los alumnos se desarrollen profesionalmente, perfilándolos para su especialización. Entre los proyectos futuros del maestro, se encuentra un programa profesional de estudio de las Percusiones en el Centro de las Artes que abarcará cinco años más uno adicional, con la finalidad de mediar entre los estudios formales de conservatorio y estudios alternos, que permita al estudiante formarse como músico a la par de su educación superior o media superior.